Nuestra calle en Londres

Los 12 lujos de los que debes prescindir si emigras a Londres

Nuestra calle en Londres

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Parte del precio que hay que pagar cuando emigras a Londres es perder cierta comodidad, especialmente en tu nueva casa. Por eso he pensado que te vendrás bien saber los 12 lujos de los que debes prescindir si emigras a Londres.

Ahora que ya no comparto casa, me doy cuenta de las comodidades que no tuve durante un año allí, que aunque ha sido un año super productivo, todo tiene un precio que no todo el mundo está dispuesto a pagar. Por lo que cuando hay alguien que te dice “que suerte tienes de trabajar en Londres”, yo le animaría a que nos cambiáramos un mesecito a ver si están dispuestos a pagar el mismo precio que yo para conseguir lo mismo.

Si tú eres de los que un día decidió elegir Londres como destino, y viniste con el dinero justo para vivir y trabajar, seguramente te toque compartir piso debido a los altos precios de la capital. En Londres independizarte no es una opción muy factible a corto plazo, a no ser que asumas que la mitad de tu sueldo se va a ir en alojamiento, que vas a tener que vivir más alejado del centro para tener un piso en condiciones aceptables, y que invertirás al menos 1 h de desplazamiento en cada trayecto (2h al día, o más, dependiendo de si alguna línea de metro falla).

Pero esto no es solo aislado a los españoles que viven allí, es normal conocer a ingleses de 36 años compartiendo piso para que su sueldo les dé para ahorrar un poco al mes, usando la bici para ahorrar en transporte  y viviendo en zonas 3 o 4. Es incluso es normal que familias con hijos renten habitaciones para poder asumir el alquiler mensual de sus casas.

Los altos precios en alojamiento de esta ciudad, reducen el confort de sus habitantes, y en concreto el nuestro, por lo que si emigras a Londres debes asumir que  vas a prescindir de algunos “lujos” que en tu ciudad considerabas básicos, además de adaptarte a otras costumbres que poco tienen que ver con las nuestras, ahí van algunas de ellas:

1-      Mezclar el agua del grifo.  En muchos de los baños y cocinas de UK encontrarás dos grifos, uno para agua caliente y otro para agua fría, por lo que si quieres lavarte las manos con una temperatura de agua normal (tibia), olvídate de ello, ya que o te abrasarás la mano con el agua caliente, o se te quedará como un cubito con el agua fría, es tu elección :). Por supuesto existen grifos con monomando en este país, pero aquí hacen durar mucho las cosas y solo en sitios nuevos o reformados podrás encontrarlos.

2-      Tapear mientras tomas unas cañas. Ni cañas ni tapas, aquí hay pintas o medias pintas, y normalmente se bebe sin comida en la mesa, lo que te llena el estómago de cerveza y más cerveza (aquí les encanta beber sin comer). Si dices de pedir algo de comida para el medio, te miran como si fueras una glotona y ellos no tuvieran hambre, pero en cuanto traen el plato de nachos con queso y las patatas fritas que has insistido en pedir, el caso es que vuelan en cuestión de segundos como si nunca hubieran comido, ¡y eso que solo yo tenía hambre!

3-      Estar cómod@ en el baño de tu casa, yo en concreto prefería ir al baño en la oficina antes que ir al de mi casa. Compartir baño es lo que peor he llevado durante este año, y es que hay culturas que no son especialmente limpias, y eso hace que entres al baño con un cierto asquillo: no te apoyas en el wáter, te duchas con chanclas, tienes que llevarte el todos tus champús cada vez que te duchas, en fin confort -1000.

4-      Ver la TV en el comedor. En Londres muchas casas las convierten en “multialquiler” para sacarles el máximo beneficio, por lo que si dispone de un comedor, en el 80% de los casos lo convierten en habitación para sacarle más rendimiento, por lo que seguramente no dispongas de comedor en tu casa y te toque ver la TV en tu habitación (si tienes TV). En el 20% de los casos en los que sí hay comedor, se trata de un lugar común lleno de trastos de unos y otros, de los que están en la casa y de los que se fueron hace 3 años, por lo que si hay tele, no resulta un lugar muy cómodo donde disfrutar de ella.

5-      Pagar un precio razonable por tu casa. Como he comentado anteriormente, Londres es una ciudad carísima en cuanto alojamiento se refiere, por lo que a no ser que vivas con un familiar o en una casa del ayuntamiento, vas a pagar un pastón por tu habitación. Una habitación individual irá desde los 400 a 600 pounds al mes, y una para dos personas desde 600 a los 800, hay de más caras por supuesto, todo lo que estés dispuesto a pagar.

6-      Tener un suelo normal, sí me refiero al azulejo de toda la vida. En todo UK la moqueta es el producto estrella, las hay de todos los colores y texturas, casi siempre las encontrarás en los dormitorios y en el salón, y en ocasiones por toda la casa, lo que reduce la higiene mucho, y hace que no puedas pasar una escoba y una fregona como dios manda (solo la aspiradora), lo que eso crea un clima perfecto para animalitos como los chinches, sí, existen y no se han extinguido. En algunas casas reformadas y nuevas ya se empieza a ver el suelo de parqué, pero es difícil encontrar una casa que disponga de parqué en todos sus habitáculos.

7-      Secarte el pelo en el baño, en UK los enchufes en el baño no existen, por una norma de seguridad están prohibidos, por lo que olvídate de secarte el pelo en el baño, afeitarte (aunque a veces si instalan enchufes con baja potencia para el afeitado), o ponerte la estufita para estar calentito, a no ser que uses un alargador a un enchufe cercano y estés con la puerta entornada o espachurres el cable para cerrarla :).

8-      Pedirte un menú del día, hay veces que estás de turismo o haciendo algo te ha pillado a la hora de comer lejos de casa, decides comer algo por ahí fuera, pero olvídate de pedirte un menú del día de toda la vida con primer, segundo y postre, aquí lo más parecido a un menú es el del Mc Donals, los platos de los pubs o cogerte un sándwich en cualquier cadena estilo Pret a Manger que están repartidas por toda la ciudad.

9-      Disfrutar del sol, si tu ciudad es de las que tiene sol 300 días al año, debes saber que lo vas a echar de menos, aunque en Londres NO siempre está lloviendo ni siempre hace frío, el sol es bastante más escaso e intermitente que en algunos lugares de España, aunque si eres del norte de España, no notarás mucho la diferencia.

10-   Moverte en coche. Qué fácil era ir a los lugares en Valencia, simplemente te montabas en el coche y listo. En Londres tener coche puede ser una odisea, por ejemplo para circular por la zona centro (zona 1) debes pagar una tasa, por lo que o te mueves por zonas más lejanas, o mejor usar el transporte público, mucho menos cómodo que tu coche esperándote en la puerta y  llevándote al sitio concreto sin hacer trasbordos ni andar apenas.

11-   Comer pan del día. El concepto de “horno” aquí no existe, puedes encontrarte algunas “boulangerie” o lo que es lo mismo “panaderías” en francés, pero  son carísimas. Lo más cercano a nuestro pan que podrás encontrar, es en todos los supermercados en la zona de panadería, pero suelen hacer el pan por la mañana y si vas por la tarde el pan ya está para matar a alguien de lo duro que está. También en Lidl han puesto una zona de “horno” que sí se parece un poco a nuestra panadería, pero poco más. Otra opción es comprar un pan envasado (baguettes) que con unos 10 minutos de calor en el horno ya está listo para consumir.

12-   Ver a tus amig@s todas las semanas. Londres es una ciudad tremendamente difícil para quedar, está claro que si quieres puedes, pero puede que tu vivas en el sud este, otra amiga en el nor-oeste y otra en el oeste, quedar es bastante odisea, y no es difícil que se cambie una cita varias veces ya sea por lejanía, por falta de tiempo, o por pereza, por lo que las relaciones sociales se hacen un poco difíciles, y lo de “me paso un rato por tu casa” sea casi inexistente.

Con esto no quiero quitarte la idea de la cabeza de que vayas a Londres, lo que pretendo es que sepas el precio que vale en cuestión de confort, evidentemente si puedes permitirte un lugar para ti solo, tu confort aumentará bastante y podrás llevar una vida muy parecida a la que llevarías en España, o incluso mejor ya que lo profesional te acompañará.

Si no es el caso, intenta mejorar tus condiciones lo mejor posible con zonas agradables (Londres está lleno de preciosos parques), buscando casa cerca del trabajo o con buena conexión de transporte, intentando compartir casa con menos personas o procurar que sea con amigos, y cerca de comercios para que no tengas que darte grandes caminatas para hacer la compra.

Al final, a todo se acostumbra uno, y Londres es una ciudad capaz de darte todo lo que a tu aspires profesionalmente, por lo que si te lo montas bien, puedes llegar a tener buena calidad de vida.

Si todo eso no funciona, no te plantees automáticamente volver a España, yo optaría por cambiarme de ciudad, hay otras opciones como Bristol, Manchester, Liverpool, Leeds, Newcastle, Edimburgo o Glasgow, donde el precio del alojamiento es más barato, y aunque los sueldos bajan en consecuencia, puedes llegar a tener mejor calidad de vida, que es por lo que yo me he decantado recientemente.

¿Y tú? ¿Has cambiado de ciudad recientemente? ¿Te has vuelto a España porque no soportabas Londres?

Contadme vuestras experiencias en forma de comentario  🙂

See you soon!