El valor de las pequeñas cosas

¿Qué hay de especial en las pequeñas cosas del día a día?¿Acaso no son las más grandes y las más caras las que nos hacen felices?
No sé a vosotros, pero a mí la vida me ha enseñado que las mejores cosas son las que no valen dinero. ¿Seguro? Sí seguro, vamos a analizar algunas:
La libertad, la sonrisa de tu sobrina, el cariño de una madre, el abrazo de un hermano, las risas con tus amigas, el ronroneo de tu gato, el sol que sale por las mañanas, el sexo, los paseos, respirar aire puro, rascarte cuando te pica, el sonido del mar, bailar haciendo el tonto, soñar con largos viajes, poner tu canción preferida a todo volumen, dormir, etc.

el valor de las pequeñas cosas
A veces nos concentramos tanto en conseguir algo, que nos perdemos lo que está pasando en este preciso momento. Sé que suena “cansino” este carpe diem, pero de verdad que lo olvidamos constantemente, yo me incluyo.

Está bien tener retos, trabajar en busca de tus objetivos y luchar con fuerza para conseguirlos, ¿pero qué hay del camino que recorremos hasta alcanzarlos? ¿Acaso no es igual de importante o más?
Yo creo que en el camino es donde realmente aprendes cosas, y obtienes una experiencia tan valiosa, ya que conseguir algo, solo es el fin del “HECHO”.

 

Lo aprendido durante el camino
Poniendo un ejemplo práctico a esta reflexión, ahora que he conseguido el objetivo de no compartir piso en Reino Unido, miro hacia atrás y digo: “fiuuuuu lo que ha costado”. Ha costado un cambio de ciudad, un volver a empezar, dos mudanzas, problemas con internet, cambios de direcciones, nueva búsqueda de empleo, etc. Lo que se llama, salir de tu zona de confort (otra vez).
Pero, ¿y todo lo que he aprendido por el camino? He adquirido un conocimiento en todo el proceso, y todas las experiencias que he vivido, que hay personas que ni en 3 años lo adquiere. Y creo que eso es lo que me engancha, el tener retos cada día que superar, no importa de qué naturaleza sean, son retos de la vida, y hay que buscar soluciones para todos ellos. Eso es lo que te hace crecer como persona, sin duda.
Es tan importante valorar lo que ocurre en el camino, y las pequeñas cosas de la vida, ya que pasan rápido, y cuando te quieras dar cuenta, ya finalizaron. Incluso las cosas malas tienen “su aquel”.

 

Las cosas buenas del día

Algo que leí y que viene muy bien es, nada más acostarnos cada día, hacer un repaso mental de las cosas buenas que nos ha dejado ese día. Al principio no os saldrá ninguna (o solo os saldrán malas), pero las malas debéis eliminarlas inmediatamente de la mente y solo quedaros con las buenas, SIEMPRE pasan cosas buenas y sino pensadlo.

 

hoy va a ser un bonito día
Venga, empiezo yo, voy a hacer mi análisis de cosas BUENAS del día:
-He hablado con una amiga por skype que hacía semanas que no hablaba y me he alegrado un montón de verla
-Un amigo me ha dicho que le han ascendido, oleee
-A pesar de que ha amanecido nublado, ha salido el sol, y las vistas de la montaña son preciosas
-Hoy me han puesto internet, (por fin) y funciona “de categoría che”
-Me he hecho unos espaguetis carbonara super ricos, y he hecho para que sobraran mañana, por lo que mañana ya no tengo que cocinarme la comida, yuhu!
-Mi constipado ha mejorado levemente, al menos no voy enganchada a los pañuelos todo el día
-Gracias a tener internet, ya puedo escuchar mi lista de reproducción de Grooveshark que tanto echaba de menos (y que me da un buen rollito que pá que)
-También gracias a tener internet, he podido arreglar el post del pasado lunes que se publicó con algunos errores
…..
Veréis como cuesta un poco al principio, pero al final os saldrán un montón, no hay “cosa buena estúpida”, es decir, valen los mimitos de vuestro perro y que no hayáis tenido que esperar cola en el supermercado.
¡Contadme qué tal os ha salido el experimento!
See you soon!
PD: Volvió internet a mi vida, y volvió mi inspiración, weeeeeeeee!