Emigrando a Edimburgo

Miedo bueno y miedo malo. Parte 2

Ya os comenté la semana pasada mi particular técnica de diferenciar el “miedo bueno del miedo malo“, entendiendo por “miedo bueno” el que nos protege de cualquier peligro que atente contra nuestra integridad, y siendo el “miedo malo” el que nos bloquea y no nos deja tomar decisiones consciente, siendo otros lo que tomen las decisiones por nosotros, y por lo tanto, las riendas de nuestra vida.

¿Quieres hacer algo pero te aterra el camino que te conduce a ello? Elimina el  MIEDO MALO de un plumazo

Si quieres recuperar el timón de tu barco y la correa de tu caballo es momento de remangarse las mangas y ponerse a currar en serio. ¿Y eso cómo se consigue?

Muy sencillo:

Dejando las quejas a un lado y proponiendo soluciones a cada uno de los entuertos en los que nos encontramos

 

Proponiendo soluciones

Todo esto es la práctica y la teoría, yo la he vivido en mis propias carnes y he seguido todo el proceso, hasta que decidí que el MIEDO MALO fuera historia dejando mi trabajo y buscando otras oportunidades fuera de España.
Al fin y al cabo, mientras el MIEDO BUENO no forme parte de este proceso (osea, que peligre tu integridad), todo irá bien. Y eso supone RE-LA-TI-VI-ZAR:

¿Se va a acabar el mundo porque me haga de valer en mi trabajo?
¿Qué ocurriría si me despiden? ¿Moriré mañana?

Al final, mientras nadie muera, todo tiene solución en esta vida. Voy a repetirlo, si no muere nadie, TODO tiene solución:

-Si no eres feliz en tu trabajo, cámbialo
-Si no puedes cambiarlo, crea un trabajo para ti. Piensa en tus habilidades, y crea una actividad para ello: estamos en la era de los FREELANCE
-Si no tienes oportunidades en España, cambia de país
-Si no encuentras trabajo en un nuevo país, cambia de estrategia, de sector o de ciudad
-Si no vendes tu piso, refórmalo, píntalo, ponle un precio razonable, ponlo en todos los portales de internet, compra un cartel de 2X2 fostorito y HAZ TODO LO POSIBLE por venderlo
-Si sigues sin vender tu piso, alquílalo
-Si no lo alquilas por meses, alquílalo por días en Airbnb
-Si no salen oposiciones, busca trabajo en la empresa privada
-Si no existe la empresa en la que te gustaría trabajar, créala tú

Cómo vencer el miedo malo

El miedo malo se vence plantándole cara, haciendo lo que temes, y diciéndote: ¿qué es lo peor que me puede pasar si lo hago? Después de todo, lo has hecho y sigues vivo, ¡tanto miedo para nada! ¡Cuánto tiempo perdido!

Si tienes miedo a volar, coge más aviones, siéntate en la ventanilla y mira por la ventana. Terapia de choque total. Te lo dice una ex azafata de vuelo, verás todo lo hermoso que te has perdido

Si tienes miedo a hablar en público, intenta aprovechar cualquier situación que tengas para hacerlo, cuanto más lo hagas, menos miedo tendrás cada vez que te propongas hacerlo. Si consigues superarlo, ¡dime cómo! 🙂 Sonrisilla tímidaji ji ji

Si tienes miedo de perder tu trabajo, planea lo que harás cuando eso ocurra. Si ese momento llega ya tendrás el plan hecho, tu actividad como freelance montada, o tu currículum listo y actualizado para nuevos retos. O mejor, déjalo tú antes de que se hunda el barco, y minimiza los daños.

Si tienes miedo a emigrar al extranjero, infórmate al máximo del destino que has elegido, haz un viaje de reconocimiento de un par de días antes de aterrizar definitivamente, busca trabajo antes de ir, ten todos los papeles preparados y las citas cogidas previamente, es decir, organiza al máximo todo lo que sea posible.

Emigrar a Edimburgo

Miedo malo de caerme al agua

El cambio llegó para quedarse

Las cosas están cambiando, el mundo se mueve y deja tirados en la cuneta a los que se quedan parados. O peor, los arrastra con un cepillo junto al polvillo del camino. Y eso está pasando ahora mismo mientras lees este post.

Si no quieres ser polvillo, es el momento de ponerse en marcha, dejar al MIEDO BUENO actuar para que te mantenga vivo y bloquear al MIEDO MALO, mantenerlo a raya para que te deje avanzar, vivir y SER FELIZ de una vez.

¿Y tú? ¿Te apuntas al cambio?

See you soon!