Volviendo a los orígenes

Volviendo a los orígenes

Ya tenía ganas de volver a este blog.

Al fin y al cabo es el primer blog que he tenido y donde cuento más cositas mías. Es mi inspiración, mi laboratorio y mi altavoz. ¡Parece mentira cuanto cariño se le puede coger a un blog! 🙂

 

Esta semana he decidido actualizarlo por tres motivos:

El primero, hay algunos lectores que me han dicho que lo echaban de menos

El segundo, no he tenido tiempo esta semana para actualizar “tuvidaendosmaletas.com”, ya que voy cabeza con todo lo que llevo entre manos actualmente.

El tercero, echaba de menos escribir en este blog, tan personal y tan “yo”

 

escribir HSHALP

 

 

Un poquito de actualización

 

Para aquellos que estéis perdidos, sigo viviendo en Edimburgo, pero han habido muchos cambios desde mi ultimo post.

A parte de lanzar el nuevo blog, encontré trabajo (a lo que dedico gran parte del día) y además colaboro con otros proyectos. Vamos, que no tengo tiempo para aburrirme.

 

Aun así, estoy muy contenta pues ahora mismo no puedo pedir nada más. Bueno sí, un poquito de estabilidad para poder planificar mis vacaciones a España, ya que no haber ido casi este año me está pasando factura.

 

Aun así, este 2014 me ha pasado volado, casi no me he enterado. No sé a vosotros, pero parece que fue ayer que llegué a Edimburgo. Cuando me preguntan cuanto tiempo llevo aquí tengo que pararme a pensar, pues tengo que ir sumando meses 🙂

 

Planificando el próximo año

El otro día hice una cosa que no había hecho hasta ahora, y es planificarme los “breaks” o vacaciones del año que viene. Cuando tu tiempo libre depende en parte de los precios de los vuelos, tienes que hacer esto. Sobretodo si desde donde vuelas no es especialmente barato.

Yo he tardado en darme cuenta, pero planificando con un año las vacaciones del año siguiente, a parte de ahorrarte dinero te ahorras disgustos. Disgustos de pensar que puedes bajar a España y que finalmente no puedas, disgustos de gastarte por un vuelo 200 euros cuando podías haberte gastado 100, suma y sigue.

Es parte del aprendizaje del emigrante, aunque bien es cierto que cuando tienes poca estabilidad o acabas de llegar a un sitio, ¿como planearte algo si no sabes si quiera si vas a seguir viviendo en esa ciudad durante los próximos meses?

 

Cambios y más cambios, va en tu ADN

Cuando emigras sabes que tu vida va a cambiar, y tienes que aceptar que tu estabilidad es algo relativo. Hay personas que lo llevan bien y les gusta, y otras que lo llevan regular.

Yo voy a ratos.

Me gusta la flexibilidad estable, es decir, que tengas cosas de las que te puedas deshacer en dos semanas sin problemas. Cuanto más experiencia tengo, más contratos de permanencia evito y más cosas de segunda mano compro. Todo esto te da más flexibilidad, y sobretodo: más libertad.

 

Libertad de movimiento, libertad de decisión y libertad de pensamiento. Al final es lo que necesitas para ser más feliz, no vivir atado a algo. Al menos desde mi punto de vista.

 

La subjetividad del concepto libertad

 

Cada persona tiene un concepto diferente de libertad, ahora mismo para mí la libertad es poder elegir en cada momento donde estar y con quién.

Que seas tu el que controles las cosas, y no que las cosas te controlen a tí. Que seas tú el que elijas cuando quedar y no que te veas envuelto en una serie de acontecimientos que no te apetecen nada.

Aún así, nunca somos libres del todo, siempre hay algo que te ata. Sobretodo porque tenemos unas necesidades básicas de alimentación, cobijo y relaciones sociales.

Pero, ¿está en nuestra mano minimizar todas esas ataduras? Yo creo que sí, y si no párate a pensar un segundito, mira todas las cosas que tienes a tu alrededor. ¿Realmente las necesitas para vivir? ¿O hay un 40% de ellas de las que podrías prescindir?

 

Las lecciones de la vida

No te das cuenta de que no necesitas tanto hasta que la vida no te lo muestra. Y esto puede ser, desde perder una maleta en el aeropuerto y tengas que pasarte dos semanas con dos mudas y el champú de los hoteles, hasta que emigres y tengas que meter en dos maletas todo lo que necesitas para empezar una nueva vida fuera de tu casa.

 

Seguro que ahora mismo te está pasando por la cabeza más de una situación en la que no necesitaste nada  más que lo que tenías o la persona que tienes enfrente.

¿Me equivoco?

Y como siempre en este blog, me despido hasta muy prontito, con un abrazo enorme querido lector@.

See you soon!

Cuéntame tu experiencia en los comentarios, si te has dado cuenta que adquiriste cosas que no necesitaste, si te sentiste atad@o por tus pertenencias, si no pudiste huir de una situación que te tenía pres@.